Mexinarconidad: mexicanidad, narcotráfico, bicentenario y crimen organizado.
Por: Fernando Alejandro León Avelar.
La historia del narcotráfico puede ser tan antigua como la historia de la civilización misma, siempre que un bien determinado escasea o su consumo es limitado, perseguido, o prohibitivo, se da lugar a la creación de un mercado negro; sin embargo, para los efectos de esta entrada nos remontaremos sólo al periodo demarcado por la Guerra Fría y la polarización del mundo en dos grandes bloques político-económicos.
Una de las posturas más aceptadas es que los Estados Unidos necesitaron financiar los gastos que implicaba la famosa Guerra de Vietnam, para esto, ellos habrían creado todo un mercado negro en el que países como México y Colombia serían sus principales distribuidores: la marihuana, la cocaína y todas las drogas en general.
Cuando las autoridades norteamericanas se dieron cuenta del alcance del narcotráfico ya sería demasiado tarde: en ese momento mucha de su población era adicta, la guerra fría sería la primera intervención militar de los estadounidenses que habría terminado por una derrota moral y el sentimiento de insensatez-incomprensión-inutilidad entre los habitantes de los Estados Unidos.
El mercado de la droga en los países latinoamericanos habría dejado abierto un portillo de alto alcance económico, durante las guerras mundiales la participación en general de los países latinoamericanos en los conflictos del orbe fueron marginales, pero el papel primordial de nuestras naciones, sería a la postre el de distribuidores. El negocio era muy productivo para entonces, al grado que los distribuidores habrían optado por no abandonar la producción, sino en organizarse en carteles y afines, a fin de poder distribuir la droga tal y como venían haciéndolo hasta la fecha.
Los cárteles habrían estado ligados a importantes grupos políticos y económicos del país, en la actualidad, esto no es ninguna novedad, por el contrario, su presencia habría sido casi siempre una realidad transparente y sonora para la población civil, “el narco no incomodaba a nadie” y en ese sentido su participación en la vida política y nacional sería casi invisible. En cierto modo, todos sabían que ahí estaba, pero a nadie le hacía daño.
Evidentemente se puede hacer referencia a múltiples casos, en los cuales el narco sí habría participado -directa o indirectamente- para modificar las cosas, o simplemente para ajustar las cuentas, sobra decir que estos casos quedaron guardados en la memoria colectiva del pueblo, simplemente como un asunto sin resolver: Luis Donaldo Colosio, el cardenal Posadas Ocampo en Guadalajara, o el mismo Francisco Stanley. En la actualidad nadie negaría la participación del narco en estos casos. Pero tal vez sea más fácil aludir a una nueva colectividad transparente, mitificada, poderosa e inalcanzable para que se expíen las culpas y se de paso al “laisser-faire, laisser-passer” francés, tal como lo da a entender el mandatario Felipe Calderón Hinojosa después de cada masacre, tal vez la culpa sea simplemente del crimen organizado y contra ese enemigo invisible ya nada se pueda hacer.
Entre los habitantes de México es común escuchar expresiones como: “Gobierno y narco son la misma porquería”, “el gobierno al que le salen las cosas mal es federal, gobierno al que le salen las cosas bien está metido en el crimen organizado”, “el narco es un mal necesario”… otra verdad a gritos de las que se callan en silencio es que en las últimas elecciones estatales que involucraron alrededor de 38% del padrón nacional no se trató de elecciones, sino de “narcoelecciones”. Todo este panorama de corruptela no es nuevo en lo absoluto, antes bien: “antes no te dabas cuenta que existían, era irrelevante y si continuaban o no importaba poco” lo nuevo es que “ahora te das cuenta, te matan en las calles y sigue paseándose libremente”, ante los discursos pedantes e irreflexivos de ‘Guerra contra el narcotráfico’ predicados por el mandatario Calderón Hinojosa.
Para muchos el momento decisivo para México llega con el cambio de poder entre el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) en el año 2000. Es común escuchar que el Chapo habría asegurado todas las condiciones para el triunfo del ex mandatario Vicente Fox Quesada a cambio que el gobierno de turno asegurara una especie de monopolio en el mercado clandestino del narcotráfico y para que el PAN tuviera continuidad en el periodo presidencial 2006-2012.
Aunque este panorama pudiera ser discutido, lo cierto del caso es que la droga sigue pasando por un puente desde Colombia hasta Estados Unidos, un principio económico establece que “si hay oferta es porque existe demanda” de un insumo específico, digamos casualmente: la droga. En el caso de la droga es difícil establecer cuál es la cantidad exacta que transita por nuestros países, dado el carácter clandestino de la actividad, pero si se toma en cuenta la cantidad decomisada y las grandes operaciones que tiene el narcotráfico podríamos hablar de un movimiento realmente organizado a gran escala.
Cartel de Sinaloa, los Zetas, El Golfo, los Federales, el Ejército o la Marina. La población civil ya no sabe quién será el que dispare, en ese sentido “no se confía ni en uno ni en el otro”. Al menos esto fue lo que ocurrió el 21 de marzo pasado cuando el Ejército Mexicano disparó a quemarropa contra dos estudiantes del Instituto Tecnológico de Monterrey aludiendo que se trataba de narcotraficantes, mientras tanto el Chapo sigue siendo el protegido del gobierno como si hubiera un pacto de no agresión.
El tema del narcotráfico retoma importancia en estos días, luego de la propuesta del Ex presidente Vicente Fox de legalizar, gravar y taxar las drogas; para Fox es responsabilidad de cada persona el decidir si consume o no drogas, para él ex mandatario así se lograría romper la estructura económica de los cárteles y sería una forma de dar un duro golpe al narco. En tanto que las críticas de sectores ultra conservadores del país no se han hecho esperar, incluyendo las del presidente Felipe Calderón quienes consideran en general que se dispararía el consumo de drogas al hacerlas accesibles a todo el mundo.
Lejos de terminar el análisis del problema del narcotráfico, lo cierto del caso es que el estudio de este se debe profundizar. Tal vez pueda parecer precipitada la opción propuesta por el ex mandatario Vicente Fox, pero antes debería pensarse en que luchas aberrantes de parte de los Estados Unidos como la lucha “contra el terrorismo” podrían ir enfocadas a remediar los problemas que su misma arrogancia causaron en el pasado. Se requiere que alguien haga algo a gritos y no que se ostente un premio Nobel de la paz sin merecerlo.
Para otra entrada quedarán las matanzas y las injusticias sociales de este sitio. Tal vez sea necesario otro Campeonato Mundial de Fútbol, para que a modo de droga masiva invisibilice la realidad de nuestros países. Tal vez y con mucha suerte, heredemos en 200 años un país en el que la práctica del periodismo no sea la actividad más peligrosa. Mientras tanto el soñar con 200 años de glorias anteriores parece más factible que el despertar ante 200 años de paz, igualdad y tranquilidad social para los mexicanos.
________________Fernando Alejandro León Avelar
Mexinarconidad: mexicanidad, narcotráfico, bicentenario y crimen organizado.
Última edición: martes 10 de agosto del 2010
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![Mapa interactivo cocaína México The Washington Post[8]](http://retornoatenochtitlan.files.wordpress.com/2010/08/mapa-interactivo-cocaina-mexico-the-washington-post8.jpg?w=300&h=289)











































